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Polarímetros y refractómetros

Polarímetros y refractómetros

Polarímetros y refractómetros - Gomensoro - Refractómetros de mano.
Refractómetro Digital de Bolsillo “PAL”

El PAL es un instrumento digital portátil con un diseño completamente nuevo que cambiará las concepciones tradicionales de los refractómetros. El PAL es sorprendentemente compacto, tiene el tamaño de un teléfono móvil que permite portabilidad y uso tanto en interiores como al aire libre. El PAL puede ponerse en un bolsillo o puede ser colgado de el cuello o cinturón.

Liviano y compacto (100g) El PAL esta diseñado para hacer mediciones fácilmente sosteniéndolo con una sola mano.

  • Refractómetros de mano ópticos y digitales
  • Modelos ópticos Abbe
  • Sacarímetros y polarímetros para industria agroalimentaria
  • Polarímetros de alta precisión para industria farmacéutica y cosmética
Polarímetros y refractómetros - Gomensoro - Refractómetros de mano.
Polarímetros y refractómetros - Gomensoro - Refractómetros de mano.

Productos destacados

Polarímetros y refractómetros - Gomensoro - Refractómetros de mano.

Equipos Atago

Polarímetros y refractómetros - Gomensoro - Refractómetros de mano.

Polarimetros Autopol Rudolph

  • Polarimetros de alta resolución especialmente indicados para industria farmacéutica, cosmética, aromas, bebidas y alimentación
  • Controlado por servo-motor que realiza el balance fotoeléctrico y mide automáticamente, mostrando en la pantalla, las magnitudes y signos de los ángulos a través de los cuales que las sustancias ópticamente activas rotan la luz polarizada
  • Fusce tellus ex, tristique sit amet mauris sed, convallis hendrerit.
  • Polarizador de alta calidad GLAN THOMPSON CALCITE que permite a Rudolph garantizar el mismo durante toda la vida del equipo
  • Sistema TEMPTROL de control automático de temperatura. Enfriamiento y calentamiento electrónico
  • Software CFR 21 parte 11 y cGLP/GMP para auditorias

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EN BLANCO
Polarímetro - Conceptos teóricos
El polarímetro es un instrumento mediante el cual podemos determinar el valor de la desviación de la luz polarizada por un estereoisómero ópticamente activo (enantiómero) (ver isomería y estereoisomería). A partir de un rayo de luz, a través de un filtro polarizador obtenemos un rayo de luz polarizada plana, que al pasar por un portamuestras que contiene un enantiómero en disolución, se desvía. Según la orientación relativa entre los ejes de los dos filtros polarizantes, la luz polarizada pasará por el segundo filtro o no

El polarímetro más rápido del mundo P8000 tiene un tiempo de medición de un segundo.1

La luz polarizada

Al contrario de lo que ocurre con algunos animales como perros, gatos, peces, etc., el ojo humano no puede distinguir entre la luz polarizada y la no polarizada, por lo que el estudio de esta importante propiedad de la luz no se ha producido hasta fechas más o menos recientes. La luz polarizada puede ser definida como un conjunto de ondas luminosas que vibran todas ellas en un solo plano, mientras que en la luz no polarizada el plano de vibración varía rápidamente, a razón de cien millones de veces por segundo. Se puede visualizar fácilmente el fenómeno con un símil mecánico como, por ejemplo, una cuerda que se hace serpentear formando ondas entre sus dos extremos. Si no existe ningún impedimento —”si no está polarizada”, se diría en el caso de la luz— la cuerda puede moverse en cualquier plano, es decir, puede adoptar una vibración perpendicular, paralela u oblicua al suelo, cambiando fácilmente de una situación a otra con un pequeño movimiento de los extremos de la cuerda. Si, por el contrario, la cuerda se mueve entre dos planchas metálicas perpendiculares al suelo y muy próximas, es evidente que sólo podrá vibrar en el plano perpendicular al suelo. En este caso, que corresponde a la luz polarizada, si se colocan dos nuevas planchas metálicas muy próximas pero paralelas al suelo, la vibración de la cuerda se hace imposible. Sólo podrá vibrar si las nuevas planchas se encuentran en la misma posición que las primeras, lo que en el caso de la figura supone que las dos planchas sean situadas en posición perpendicular al suelo. En el caso de la luz, los prismas polarizadores juegan el mismo papel que las planchas metálicas, es decir, cuando un rayo luminoso sólo puede ser observado a través de estos prismas si se encuentran en una posición adecuada uno respecto a otro.

Primeros estudios

Si bien el fenómeno aparece ya descrito en trabajos de Christian Huygens sólo fue estudiado a fondo en el siglo XIX, gracias a las investigaciones de autores como el francés Jean Baptiste Biot (1774-1862) o el alemán Thomas Johann Seebeck (1770-1831). Estos analizaron no solo los ya conocidos efectos producidos por sólidos cristalinos como el espato de Islandia, sino también el comportamiento de disoluciones de ciertas sustancias de origen vegetal y animal. Para confirmar sus experiencias, Biot encargó al constructor de instrumentos Nicolas Fortin (1750-1831) un sencillo aparato que consistía en un prisma analizador y un tubo cilíndrico para introducir la muestra analizada, a través del que pasaba la luz polarizada. De este modo, Biot pudo comprobar que ciertas sustancias de origen natural como “el aceite esencial del laurel” hacían “girar la luz de derecha a izquierda, al igual que la trementina” mientras que, por el contrario, “el aceite esencial del limón y la disolución de alcanfor en alcohol” lo hacían “de izquierda a derecha”. Más adelante, las primeras sustancias fueron denominadas “levógiras” y las segundas “dextrógiras”. También comprobó Biot que la desviación era mayor a medida que aumentaba el grosor de la capa de líquido atravesada y, más adelante, diseñó un polarímetro semejante al que aparece en la figura adjunta, con el que realizó numerosas investigaciones sobre un gran número de sustancias.

Los primeros polarímetros

En 1828, el fabricante de instrumentos escocés William Nicol (1768-1851) ideó los prismas que acabaron siendo conocidos con su nombre, que se convirtieron, más adelante, en una pieza clave de los polarímetros. Se trataba de dos porciones de espato de Islandia, una variedad incolora de la calcita, unidas por una de sus caras. Un Prisma de Nicol permite polarizar la luz en un determinado plano, de modo que, al pasar por un nuevo prisma de nícol, sólo se observa la intensidad luminosa inicial si este último se encuentra en la misma posición que el primero. Si entre los dos prismas se coloca una sustancia ópticamente activa, el plano de la luz polarizada girará al pasar a través de esta sustancia y, por lo tanto, el segundo prisma deberá ser colocado en una posición ligeramente diferente al primero para observar luz. La diferencia entre la posición del primero y la del segundo indica el poder rotatorio de la muestra analizada y a partir de este valor se pueden calcular diversas características de la sustancia.

Sacarímetros

Los polarímetros fueron introducidos en la industria y los laboratorios de la segunda mitad del siglo XIX con el objetivo de realizar determinaciones cuantitativas de la concentración química de ciertas sustancias. Quizás la sustancia que jugó un mayor papel en estas investigaciones fue el azúcar, cuyo interés comercial se acrecentó a lo largo del siglo XIX hasta transformarse en un producto de gran importancia económica. Bajo este impulso, se desarrollaron aparatos especialmente adaptados para este objetivo que se denominaron “sacarímetros”. Estos aparatos fueron también empleados en medicina para la determinación del contenido de azúcar de la orina de los diabéticos, unas investigaciones en las que también Biot fue pionero en los años cuarenta del siglo XIX. También fueron empleados para investigaciones mucho más teóricas encaminadas a dilucidar, por ejemplo, las características del equilibrio químico o la velocidad de las reacciones químicas.

El principio de funcionamiento de estos sacarímetros es bastante simple. Disponen de un sistema destinado a la medición de la variación del plano de polarización de la luz. Dado que esta variación se puede relacionar fácilmente con la concentración de la sustancia, el aparato puede calibrarse y emplearse para determinar la cantidad de un determinado producto en una muestra de composición desconocida.

 

Fuente: Wikipedia

Refractómetro - Conceptos teóricos
Un refractómetro es un aparato destinado a medir el índice de refracción de un medio material.1​ Se basan en la medida del llamado ángulo crítico o ángulo límite o en la medida del desplazamiento de una imagen.

Se denomina ángulo crítico, o ángulo límite, al ángulo de refracción en un determinado medio material cuando el ángulo de incidencia de la radiación es de 90º respecto de la recta perpendicular a la interfaz de separación entre un medio material de índice de refracción conocido, generalmente el aire, y el medio material de índice de refracción desconocido.

Existen varios tipos de refractómetros:

  • Refractómetro de Abbe.
  • Refractómetro de Pulfrich.
  • Refractómetro de inmersión.

 

Partes fundamentales de un refractómetro
  1. Lámpara: La fuente de radiación más común es la luz de un filamento de tungsteno que emite luz blanca.
  2. Prisma: Es un pequeño bloque de material de vidrio con dos superficies planas y pulcras, diseñado para controlar ángulos con gran precisión. El prisma más común es el prisma Amici (Giovanni Battista Amici), que actúa como monocromador y selecciona la longitud de onda de 589 nm (línea de emisión del sodio).
  3. escalas:
  • escala de índice de refracción: Proporciona directamente los valores de índice de refracción, el intervalo es de n = 1,3 an = 1,7. Puede ser analógica o digital.
  • escala de fracción (concentración) en masa de sacarosa: Significa el % en peso de sacarosa contenida en 100 g de solución de sacarosa. Proporciona directamente los valores de concentración de sacarosa en % (el intervalo es de 0% a 95%). Puede ser analógica o digital.

 

Como emplear un refractómetro manual

A continuación se presentan instrucciones detalladas para utilizar un refractómetro manual como el que se muestra en la imagen:

  1. El refractómetro (Figura 1) es un instrumento óptico delicado. Se debe utilizar con cuidado, evitando que sufra golpes. Proteja el instrumento de calor excesivo y de cambios drásticos en humedad. Guarde el refractómetro en su estuche cuando no esté en uso.
  2. Proceda a retraer la cubierta plástica translúcida que cubre la lente (área de vidrio pulido), en la parte posterior del refractómetro. Si es necesario, limpie con cuidado la superficie del lente con papel de lente, sacaban cualquier mancha o residuo.
  3. Tome una alícuota de su muestra de agua, utilizando un cuentagotas (preferiblemente de plástico). Coloque una o dos gotas sobre la lente, evitando tocar la superficie de la misma con la punta del cuentagotas (Figura 2).
  4. Vuelva suavemente la cubierta plástica a la posición inicial, evitando la formación de burbujas o espacios de aire entre la lente y la cubierta.
  5. Colóquese frente al sol o una fuente de iluminación artificial si trabaja en el laboratorio y observe a través del ocular del refractómetro. Oriente el refractómetro a la fuente de iluminación de manera que pueda distinguir con claridad una escala numérica en el hemisferio de la lente. La escala está calibrada para leer salinidad en partes por mil (‰). Asimismo notará que su campo de visión está dividido en un hemisferio norte de color opaco y un hemisferio sur translúcido. La línea horizontal que separa ambos hemisferios será su marcador de salinidad en la escala numérica. El punto donde esta línea se interseca con la escala numérica indica la salinidad de su muestra (Figura 3).
  6. Una vez ha realizado la medida de salinidad, levante la cubierta plástica. Lave la muestra de agua de la lente y de la cara interna de la cubierta plástica lavando con agua destilada y después seque cuidadosamente con papel de lente. Vuelva a la cubierta plástica en su posición original. Al terminar de utilizar el refractómetro recuerde limpiarlo, poner en su estuche y guardarlo en un lugar apropiado.

 

Fuente: Wikipedia

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